Aprecia lo que vives ahora

La belleza de la vida, se encuentra en la simplicidad de los pequeños gestos. Aunque no lo parece en el momento, son esos cortos distantes pero unidos uno al otro, los que traen la verdadera felicidad.
Existimos por esas razones que parecen ilusorias, pero son indispensables.
El tiempo, es aliado y adversario. Acostumbrado a ser el gestor de las almas que le transcurren, tiende a posar en los días su yugo de forma inesperada.
Es por esto que cada día debemos intentar conservar una serie de detalles y gestos que nos brinda el alrededor y nosotros mismos lo mas posible en el instante, memorizando lo que representan y capturando lo máximo posible de estos guardándole en nuestra cajita de recuerdos, atesorando su presencia y jugando con la imaginación.
Un baño de agua tibia, pintar un mural, ver las nubes moverse, sembrar una flor, ponerte un vestido que te gusta, oír a todo volumen tu canción favorita brincando la cama, comer un trozo de chocolate, citar a tu autor favorito, hacer reír a una persona, escuchar una y otra ves una nota de alguien quien quieres, un sentimiento intenso y las cosquillas que hacen las hojas al caminar por el jardín. Un abrazo de alguien que no sabes si volverás a ver, soñar aun estando despierto y correr bajo la lluvia.
En el momento no nos percatamos de esas pequeñas felicidades que nos surgen, las cuales terminan siendo las verdaderas alegrías del corazón. Incluso, esos enojos tan simpáticos por que no sabemos como decir lo que ocurre realmente.
Es por eso que escucha el mundo, expresa lo que sientes, atrévete a hacer lo que temes, ayuda a todo el que puedas y valora lo que tienes con todas tus fuerzas.

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