El fin entre nos

El silencio aturde a mi pensamiento, temeroso de tu palabra, que se esconde bajo tu lengua, rígida y cruel, como navaja de hierro, afilada por tus dientes, ansiando la orden de tu boca, a la merced de tus ideas, para cortar mi herido corazón. 

Sea entonces, amado mio, asi como deseas, y callemos la verdad, ahogada por el orgullo. Pues yo se, tanto como tu, que es el fin.
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