Desadaptados

Cuantos no reclaman y difaman a nuestra gente por nada menos que nada. Nuestra raza es humillada, rechazada, juzgada y negada. Por nuestros tonos y nuestras formas somos recriminados y por nuestra fe, exiliados. 


Las mujeres comunes nos critican y llaman falsas. Nuestros cabellos, rubios, pelirrojos o negros, puros e inmunes así como nuestra raza, son llamados teñidos, insanos, manchados, aun sabiendo en claro, que nuestra raza y fe prohíbe cualquier sustancia toxica o no natural. 

Critican y ensucian con el pensamiento nuestro cuerpo y nuestra razón, por este ser ante los ojos mundanos, perfectos, aun cuando ante nuestros ojos, este es común e indiferente. 

No aceptan y mucho menos entienden nuestro credo y nuestra religión y se auto imponen una forma de superioridad, que ha de obviarse, es inexistente
Publicar un comentario